Presidente da Pontifícia Academia para a Vida
Presidente da Pontifícia Academia para a Vida

            Depois de ter comentado de maneira infeliz o recente episódio do aborto de gêmeos em Recife (veja mais sobre isso aqui e aqui), D. Rino Fisichella – presidente da Pontifícia Academia para a Vida – parece ter revisto as suas posições no que diz respeito à defesa da vida humana. Que bom! Basta de atitudes e pronunciamentos que provocam o escândalo dos fiéis e a divisão no seio da Igreja!

            D. Fisichella, desta feita, assumiu com vigor a postura católica – que é radicalmente contrária ao aborto. Em uníssono com o Santo Padre e os bispos do mundo inteiro, proclamou: “Não se pode modificar a doutrina da Igreja sobre o aborto (…) Bispo e fiéis tem que se manifestar publicamente contra o aborto (…) A história pedirá contas à época atual pelo drama do aborto”. Reproduzo abaixo, na íntegra, a matéria com os comentários de D. Rino em defesa da Vida (a reportagem pode ser encontrada neste link do site El Mondo):

 

            ¿Deben asistir los obispos a la manifestación contra el aborto del próximo domingo? Mientras algunos prelados españoles deshojan la margarita, el presidente de la Pontificia Academia para la Vida del Vaticano, Rino Fisichella, lo tiene claro: “Los obispos y los fieles tienen que manifestarse públicamente contra el aborto”.

            Invitado a presentar la Cátedra de Bioética Jerome Lejeune, la máxima autoridad vaticana en cuestiones de bioética fue aún más allá y aseguró a EL MUNDO que “los obispos son los que tienen que combatir en primera persona la legislación abortista del Gobierno español. Ni la jerarquía ni los fieles pueden desentenderse nunca de ese problema. Al contrario, tienen que hacerse oír. Y, por supuesto, públicamente, porque el cristiano es siempre una persona pública”.

            A su juicio, se trata de “realizar signos concretos de defensa de la vida”, que es una de las prioridades de la Iglesia católica. Porque, “en este momento, la Iglesia es casi la única voz que defiende la vida y de ahí que muchas veces no sea comprendida de manera coherente”. Pero “la historia pedirá cuentas a la época actual por el drama del aborto”.

            Monseñor Fisichella sostiene que “es un delito no escuchar la voz de la Iglesia en una sociedad plural, laica y democrática como la española”. A su juicio, “hay que escuchar a la Iglesia, porque tiene el sentido de la vida más profundo, tiene dos mil años de Historia, de cultura, de vida y de progreso”.

            El prelado romano asegura que la doctrina de la Iglesia sobre el aborto “no se puede modificar”. Y tampoco sobre la excomunión, dado que “quien procura un aborto directo, en ese mismo instante queda excomulgado latae sententiae”.

            Sostener esta doctrina no significa para Fisichella pecar de inmisericorde. Al contrario, “la misericordia es la ley de la Iglesia”. El presidente de la Pontificia Academia para la Vida también tiene clara la polémica cuestión del momento de la aparición de vida humana en el feto: “El individuo humano empieza en la concepción”.